Superhéroe

La puesta en escena, claramente inspirada en el mundo del cómic, se halla al servicio de una historia fantástica contada con máscaras y títeres.
El espacio escénico muestra una habitación de un joven, en donde todo se transforma, en manos del sueño y la precisa manipulación del actor. La acción se describe mediante narración en off, lo que acentúa la sensación de estar escuchando la voz del protagonista. La música original apuesta por un dinámico estilo cinematográfico, para subrayar la acción dramática. La cálida iluminación recorta las escenas como viñetas de un cómic, y traza las siluetas de los personajes. En este espectáculo de títeres y máscaras, todo se ve o se intuye; se juega entre ilusión y realidad, provocando en el espectador la mágica sensación de haber atravesado el espejo.
¿Acaso no es esto el teatro?